Hace cuatro meses...

Imaginemos un país donde los ciudadanos al hablar del futuro describen un país desarrollado, con grandes vías de comunicación, seguro, donde su juventud tenga reales oportunidades de progresar, desarrollo e independencia, en el que los más viejitos disfruten sus días con su familia y sin sacrificios, con oportunidades de empleo de calidad para todos, con una excelente planta física en las escuelas y los mejores profesores, con importantes avances en tecnología, y centros de salud donde todo funcione. Ese es el panorama que cualquiera aspiraría para su país.

Responsabilidades

Reconocer que se están cometiendo errores, buscar saber por qué, qué se debe dejar de hacer, y sobre todo, diagnósticos, buscar soluciones distintas y mejores a las que ya se han aplicado. La solución a los problemas debe pasar por esto. Y es precisamente la razón por la que nuestro país sigue sumido, y cada vez más, en una profunda crisis social y económica desde ya hace varios años: el gobierno equivoca todos los diagnósticos y no acierta ninguna solución.

La gesta política de Venezuela

Hoy queremos reafirmar nuestra posición y compartir algunas reflexiones acerca de la vida política venezolana y las amenazas latentes que se nos presentan en momentos áridos y desesperanzadores para la vida política de un país. Las crisis institucionales, tal y como la que vivimos en los años 90 crean una bisagra propicia para que se filtren falsos líderes que son una oda a la antipolítica y al "que se vayan todos". Estas experiencias han salido muy mal a lo largo de la historia, en todo el mundo.

Diálogo como regla, no como excepción

Hay cosas ordinarias que se nos vuelven extraordinarias. El acto de sentar en una misma mesa a representantes del gobierno y de la oposición solo fueron posibles porque se dio en cadena nacional y gracias al arbitrio de Unasur y la Iglesia, los que en medio de esta grave crisis nos han acompañado como testigos de buena fe. ¿Es esto normal? No. ¿Debíamos haber llegado a esto? Jamás. De eso no nos queda ninguna duda. Tenemos una gran responsabilidad para con el futuro del país, como para seguir jugando basados en el no reconocimiento del otro.

Sobre el encuentro con el otro

En varias oportunidades hemos insistido en la necesidad del reconocimiento del otro para resolver los problemas del país. En esa línea de pensamiento, una obra de consulta obligada resulta la reflexión de Kapuscinski sobre el encuentro con el otro.

Los desafíos de un sistema

Hace una semana España perdió a uno de los hombres más importantes de la última mitad del siglo XX para esa nación. Esta coincidencia poco grata resulta una oportunidad para repasar y reflexionar en torno a los duros procesos históricos y los retos a los que el sistema democrático se somete permanentemente.