Una receta, el cambio

No se extrañe si empieza a leer estas líneas y se encuentra con que hablamos de hacer un procedimiento quirúrgico. Quisiéramos hacer un ejercicio imaginativo tomando como ejemplo a un cirujano que debe extraer un tumor a un paciente y sutura sin terminar el procedimiento, no toma adecuadamente la muestra para la biopsia y, además, no controla la anestesia necesaria para que el paciente soporte el procedimiento. ¿Un verdadero desastre no? Sólo pensarlo nos causa repulsión, sin duda.

Sabemos dónde estamos, no a dónde vamos

Venezuela ni siquiera está en terapia intensiva. Está mucho peor. Los diagnósticos y los síntomas de lo que nos ocurre indican una grave situación de enfermedad económica, social y política. Pero los encargados de ejecutar cualquier remedio se hacen la vista gorda. Niegan la realidad y cada día sus torpezas nos empeñan más el futuro.

El país en 140 caracteres

Me permito iniciar nuestra columna del día de hoy con una anécdota. Hace algunas semanas, cuando Eduardo Campo falleció en un accidente aéreo en Brasil una amiga me escribió alarmada: "Dilma aún ni se pronuncia en tuiter". Le dije: "¿Por qué te extraña eso? Convocó a una alocución para dirigirse al país en tres horas. Imagino que estará buscando información antes de hablar. ¿No es eso lo que debe suceder en un país normal".

Elecciones en el vecindario

No basta sentirse el mejor candidato para ganar una elección. La gente tiene que identificarlo así. Por eso es vital definir en qué terreno se quiere jugar. Se necesita demostrar capacidad para resolver los problemas y esto está intrínsecamente vinculado al momento que se vive. Brasil no está siendo una excepción.

Dejando huella

El hecho de que el Gobierno nos pida la huella de identidad para comprar cualquier cosa que necesitemos, no es casualidad. Ellos ya han dejado la suya marcada en cada aspecto de nuestra vida. Marcaron el país y comprometieron nuestro futuro. Gobernaron como si fuéramos un país rico. Acabaron con la cultura al trabajo y dilapidaron los mayores ingresos.

Manual para un mal gobierno

De eso se trata. De trascender en la historia, no importa cómo. Hay quienes prefieren ser recordados por sus nefastas actuaciones y no por haber cumplido con su deber. Hay gobiernos que parecen especialmente dedicados a hacer mal las cosas. A veces dan hasta para hacer un manual para "gobernar mal".