Chile y Venezuela: 25 años después

En estos días hemos recibido la visita en nuestro país de algunos actores fundamentales de la transición chilena, y parece necesario repasar unas reflexiones acerca del duro proceso que ese país vivió por 17 años.

Confiar y Cambiar

La visita del papa Francisco a Estados Unidos ha acaparado las noticias en el mundo. Sus discursos han sido clases magistrales para toda la sociedad.

Perjuicios del prejuicio

Los seres humanos tenemos la capacidad de aprender de nuestros actos. A lo largo de nuestras vidas, vamos haciendo o dejando de hacer cosas que nos producen aprendizajes y nos conducen a ser cada vez mejores personas. Pero hay tres grandes limitantes a ese proceso. Los prejuicios, las supersticiones o el fanatismo nos nublan esa capacidad de aprender. Y es eso justamente lo que está sucediendo en Venezuela. 

Vivir tranquilos y dormir en paz

Los venezolanos lo único que queremos es vivir tranquilos y dormir en paz. Trabajar, que el sueldo alcance, atender las necesidades de la familia y descansar sin temor. Es así de simple. No es ambicioso ni desmedido. Es lo mínimo a lo que se puede aspirar como ser humano. ¿Existe alguna duda de que ese es el anhelo de la gente? 

Cinco años más

Expropiaciones, anaqueles vacíos, colas interminables en los supermercados, jóvenes con enormes capacidades emigrando o casi huyendo, fincas convertidas en espacios de nada, cifras de asesinatos y asaltos creciendo a un ritmo alarmante, medios de comunicación con cada vez menos capacidad y ganas de comunicar, empresas decidiendo cerrar operaciones, cuatro tasas de cambio que resulta difícil de explicar y de entender hasta para un Nobel de economía, grupos armados ocupando más espacios en los pueblos y ciudades del país, y un gobierno paralizado, sin resolver al menos algún problema, solo enfocado en hacerle más difícil la vida a los venezolanos. 

Violencia, fanatismo y política

La tragedia de Charleston y las explosiones ocurridas en Bogotá en días pasados requieren un llamado de atención de la humanidad. Una vez más, la violencia derivada del fanatismo hace de las suyas. Ya reflexionaba Javier Marías en una entrevista de principios de este año que su principal temor sobre el mundo en los próximos 100 años es la fanatización de cualquier causa que la gente tome como suya: la religión, el color de la piel, no comer carne, andar en bicicleta, la política.