Vivir tranquilos y dormir en paz

Martes, 1 de septiembre de 2015

Los venezolanos lo único que queremos es vivir tranquilos y dormir en paz

Los venezolanos lo único que queremos es vivir tranquilos y dormir en paz. Trabajar, que el sueldo alcance, atender las necesidades de la familia y descansar sin temor. Es así de simple. No es ambicioso ni desmedido. Es lo mínimo a lo que se puede aspirar como ser humano. ¿Existe alguna duda de que ese es el anhelo de la gente? 

Para el Gobierno sí existe. Por eso no estamos hablando de lo mismo. Escuche usted las cosas que se dicen y piense si por ese camino vamos a llegar a donde queremos. El lenguaje siempre es importante. Es la forma que tenemos de comunicarnos hasta con nosotros mismos. Domina desde nuestro diálogo interior hasta la interacción con los demás. Pero además, en la política como en la poesía cada palabra cuenta y toma fuerza según el lugar en que esta siendo utilizada.

Las palabras que usa el Gobierno nacional nos condenan a ir por este camino del caos. Llenar horas de discursos y espacios en los medios de comunicación con palabras como guerra, conspiración, bachaqueo, persecución, magnicidios, mafias, solo nos conduce a este calamitoso presente, sin esperanzas de futuro, en el que estamos viviendo.

Para lograr lo que queremos, vivir tranquilos y dormir en paz, las palabras que deberían estarse imponiendo son trabajo, bienestar, progreso, oportunidades, producción, seguridad, tolerancia, respeto. Y es que cada día que perdemos no se recupera de inmediato. A donde queremos ir no se va de la nada. Se llega con la decisión consciente de la gente acompañada con la acción acertada del Gobierno.

La parálisis del sector productivo no se recuperará de la noche a la mañana. La descomposición social que ha llevado a que sean noticias cotidianas los asesinados en el país no se revierte milagrosamente. Necesitamos de acciones enmarcadas en las palabras correctas. No más discursos trasnochados que terminan de arrebatarnos el sueño. No más utilización del poderoso aparato propagandístico del Gobierno para seguir en el camino incorrecto. 

El Gobierno nos ha puesto por un camino difícil. Perdimos la bonanza petrolera y ahora nos toca surgir sin esos recursos y endeudados. Sin embargo, la voluntad de cambio está en cada uno de nosotros. El 6-D triunfará ese cambio que nos devuelva al diálogo constructivo que abra la puerta a que podamos vivir tranquilos y dormir en paz.