Cinco años más

Martes, 04 de Agosto de 2015.

Expropiaciones, anaqueles vacíos, colas interminables en los supermercados, jóvenes con enormes capacidades emigrando o casi huyendo, fincas convertidas en espacios de nada, cifras de asesinatos y asaltos creciendo a un ritmo alarmante

Expropiaciones, anaqueles vacíos, colas interminables en los supermercados, jóvenes con enormes capacidades emigrando o casi huyendo, fincas convertidas en espacios de nada, cifras de asesinatos y asaltos creciendo a un ritmo alarmante, medios de comunicación con cada vez menos capacidad y ganas de comunicar, empresas decidiendo cerrar operaciones, cuatro tasas de cambio que resulta difícil de explicar y de entender hasta para un Nobel de economía, grupos armados ocupando más espacios en los pueblos y ciudades del país, y un gobierno paralizado, sin resolver al menos algún problema, solo enfocado en hacerle más difícil la vida a los venezolanos. 

La lista de problemas y errores vividos hasta ahora en nuestro país resulta interminable. Leerla hace sentir asfixia y agobio. Vivirla todos los días resulta aún peor. 

Haga el ejercicio de imaginar que esta situación que aquí comenzamos a describir y que ha sido nuestro día a día por mucho tiempo, se mantiene invariable, por cinco años más. No he encontrado a alguien que sea capaz de decirme que esta situación se pueda aguantar. Cada vez somos más los que nos negamos a vivir en medio de esta situación, cada vez somos más los que nos resistimos a que los problemas se vuelvan cotidianos y nos gane la costumbre. Cada vez son más los que están seguros que este no es el país que quieren para sus hijos.

Hay otra cosa que también es cierta. Hay una oportunidad, con fecha y hora, que nos va a permitir dar pasos certeros que nos lleven a comenzar a lograr los cambios que el país y todos los venezolanos estamos esperando. Una Asamblea Nacional, reflejo del país, siendo útil para resolver los problemas que padecemos, controlando al poder Ejecutivo, exigiendo cuentas de cada bolívar gastado en el presupuesto nacional, es una aspiración y hoy más que nunca es una posibilidad. 

La política ya se puso de acuerdo. Tarjeta única, un comando de campaña unificado, candidaturas unitarias por consenso y por primarias. Todo esto como herramientas importantes para alcanzar el triunfo el 6 de diciembre. ¿Qué falta? Que nosotros, los electores, pongamos nuestra contribución: el voto.