Trampas, artimañas, y antídotos

Miércoles, 25 de Marzo de 2015.

Las trabas y abusos electorales no son exclusivos de nuestro país. Las artimañas para hacerse del poder y mantenerse allí a toda costa parecen ser muy parecidas. El antídoto ante esto parece ser y debe ser el mismo.

Este domingo se celebrarán elecciones a gobernador, alcalde y otros cargos regionales en Bolivia. Para nadie es un secreto que el presidente Evo Morales ha buscado seguir el ejemplo del gobierno y del estilo que marca el gobierno bolivariano.

Hace pocos días, el candidato de la región amazónica de Beni, Ernesto Suárez, recibió la notificación de parte del Tribunal Supremo Electoral en donde señalaba que había sido suspendida su candidatura y la de otros 228 candidatos de su partido en esta misma región. Beni es una gobernación en donde el partido del presidente Evo Morales nunca ha podido ganar, y en estas próximas elecciones Suárez se perfilaba como ganador nuevamente.

Ante esta jugada del gobierno del presidente Morales, en donde una vez más su partido saldría derrotado en esa región y en otras zonas importantes del país, debilitando su apoyo popular, Suárez respondió de manera valiente y a mi juicio acertada: "a la democracia se la juega con voto, se la juega democráticamente". Suárez, inhabilitado y víctima del abuso de poder, ha invitado a todos sus seguidores, compañeros de partido y quienes rechazan el abuso, a que ejercieran su derecho al voto para evitar que el partido de gobierno se haga con la gobernación a través del voto.

Hemos repetido en algunas oportunidades que de lo que ocurre en nuestra región debemos aprender, y este es un ejemplo que debemos utilizar. La campaña en Bolivia ha estado cargada de abusos, amenazas desde el gobierno nacional para transmitirles miedo a los bolivianos ante un clima de ingobernabilidad, inhabilitaciones, debates y guerra de encuestas, y aún así la respuesta de la oposición ha sido el llamado al voto masivo para demostrarle a quienes están en el poder que la mayoría de los bolivianos rechaza los abusos, el atropello, y pide cambiar.

En Venezuela debemos hacerlo también.

El partido de gobierno adelantará, como de costumbre, muchas acciones para desestimular el voto, sembrar intrigas y que la oposición llegue derrotada incluso antes del día de la elección. De parte de la oposición queda la responsabilidad de convocar al voto de todos los venezolanos que quieren que esta situación cambie y procure que el gobierno no salga victorioso en sus planes.

Que no quede un solo venezolano cansado de la situación del país, agobiado por la situación económica, preocupado por la inseguridad, y abrumado por las malas noticias de todos los días, sin expresarse en las elecciones.